Signos Literarios
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TRES PALABRAS
¿No se aburren de odiar a los judíos?
martes.29.dic.2009
(por Eric Hecht-Gulman) ¿No se cansan? ¿No se aburren de odiar a los judíos? ¿Es posible llegar a cometer semejante atrocidad?
Boycots, violencia, linchamientos, asesinatos, manifestaciones en nombre de la destrucción de Israel y ahora… robar el símbolo del genocidio.
Esas tres palabras “Arbeit Macht Frei”, significan 6 millones de muertos, seis millones de judíos, liberados por los caminos de los hornos crematorios para quedar en el aire y desde allí mirar a sus asesinos del pasado y del presente.
Tres palabras que más allá de su significado, dan escalofrío.
Tres palabras que le daban la bienvenida a personas tratadas, encerradas y transportadas como animales, comenzando de esa forma la degradación del individuo.
Tres palabras que marcaban el ingreso a un infierno del cual se podía salir sólo sin vida.
Algunos morían electrocutados en el intento de escapar, otros fusilados por deporte de sus asesinos, pero la mayoría en cámaras de gas, transformado en humo que subía, subía, subía hacia el cielo… un millón y medio de niños...
Y ahora se robaron el símbolo del mal absoluto.
¿Un robo a pedido? ¿Quién puede tener una mente tan macabra para querer tener algo así en la casa?
¿Un robo criminal? ¿Qué criminal puede estar tan enfermo de la cabeza para ir a las tres de la madrugada en el helado frío de Auschwitz, a robar la escrita de hierro?
Es difícil hacer o pensar en el identikit de quien se mancha con un delito de esta magnitud. Pudo haber sido cualquiera, pero sin dudas un cualquiera muy bien pagado o profundamente alterado de mente y espíritu.
La única certeza que sale a la luz es que quisieron cancelar simbólicamente la Shoá.
Por suerte hacer desaparecer estas tres palabras no alcanza para hacer olvidar el genocidio de un pueblo. Pero al mismo tiempo no bastan el 27 de Enero y Yom Hashoa para recordarlo.
El antisemitismo es tema serio, Auschwitz es un ejemplo de genocidio industrial, pero genocidio artesanal hubo en más de mil lugares. Necesitaría diez días para escribir la lista completa.
El antisemitismo no nació con la Shoá como algunos falsos intelectuales de poder adquisitivo e ignorancia desarrollada nos quieren hacer creer.
La Shoá es parte del antisemitismo y trabajar el tema sin profundizar sus orígenes en el 1235 AC hace el efecto contrario.
Para que quede claro, no se puede enseñar Shoá sin haber enseñado antes Antisemitismo.
La verdad es que la Shoá fastidia, los judíos muertos dan fastidio, ser responsable de tal locura da fastidio. Israel fastidia con sus judíos vivos y orgullosos.
Israel fastidia muchísimo y el odio hacia los judíos se disfraza en odio hacia Israel por el solo hecho de ser el país de los judíos. Es increíble que exista un odio tan grande y tan profundo que se reinventa día tras día.
Esas tres palabras talladas en el hierro y cortadas en tres, en pocos días volverán a su lugar de origen reemplazando la copia. Quien lo hizo y por qué lo hizo, son interrogantes que no me preocupan. Me aterra el solo saber que alguien pudo pensar en hacerlo.
El mundo casi en su totalidad condenó el hecho. Lástima el gusto amargo que me queda sobre algunos comentarios por parte de integrantes del gobierno nacional y exponentes de la izquierda argentina que consideraron el hecho como una jugarreta de adolescentes, sosteniendo que como hay tanto odio en el mundo mejor no darle tanta relevancia al siniestro.
A estos nefastos personajes que sólo saben difundir odio e ignorancia yo les voy a contestar con tres palabras.
Tres palabras que les van a poner los pelos de punta…
AM ISRAEL JAI!!!
ISRAEL ESTA VIVO!!!