LA GRAN FARSA (*)
sábado.10.jul.2010
Oh!!, palabras al viento;
Dudas que corroen la virtud;
Sentidos tergiversados de la realidad;
Poetas cursis de una pretendida magia anquilosada.
Sinsabores eléctricos de ondas en el aire;
Desnudan mercenarios miserables de cobardía;
Pretendidos fiscales de las conductas;
Ignorantes fieles de su pasado.
Estupendos discursos sin razón;
Sin verdad y sin sentido;
Pretenden mostrar a los gritos una verdad que no es tal;
Ocultando su resentimiento y si falsa osadía.
El dinero que habéis acumulado;
O tal vez una vana gloria inexistente;
O quizás la soberbia del lenguaje;
Que todo lo resiste, que todo lo olvida, que todo lo cambia.
No se puede ser santo y ser diablo;
Monaguillo y sacerdote;
Juglar y bufón;
Rebelde y traidor.
Los que hoy reclaman libertad;
Son los que pregonaron censura;
Los que se muestran asustados:
Son los que asustaron antes.
No pretendéis olvido;
Ya no sostengan la espada;
Solo tienen su pasado;
El que los condena al averno.
Son la lacra de la sociedad;
Son la miseria humana hecha carne;
Escribas miserables de los sin conducta;
Relatores inútiles de los malhechores.
Hoy el tiempo ha cambiado;
Pero las caretas han caído;
Estáis desnudos ante la gente;
Pensando que vestís ropas de dignidad.
No pretendáis misericordia;
Cuando la piedad no estuvo en sus vocabularios;
No pretendan solidaridad;
Cuando la verdad no estuvo en sus labios.
No pretendáis hidalguía;
Cuando la traición estuvo en sus corazones;
No pretendáis orgullo;
Cuando la miseria rodeó sus acciones;
No pretendáis credibilidad;
Cuando fueron parte de la farsa.
(*) Miguel Matusevich, julio de 2010.
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