PRODUCCIÓN BOVINA INTENSIVA Y SUSTENTABLE
El INTA explica perspectivas y situación actual de la producción animal
martes.15.jun.2010
El programa Carnes del INTA lanzó un proyecto sobre “Desarrollo de sistemas intensivos y sustentables de cría bovina”, que instaló dos módulos que estudiarán la viabilidad y sustentabilidad productiva y ambiental de sistemas altamente intensivos.
En este sentido, se seleccionaron la Cuenca del Salado –en la región Pampeana– y Corrientes –en el NEA– por tratarse de territorios con la mayor concentración de vientres y con un gran potencial de desarrollo.
"La base de la intensificación ganadera es el aumento de la productividad y la calidad forrajera mediante la implantación de pasturas y manejo del campo natural. Para ello se utiliza la fertilización fosforada durante los meses de otoño y la fertilización con nitrógeno a fines del invierno, para adelantar la producción de primavera y favorecer la persistencia de las pasturas", explicó Sebastián Maresca, coordinador PE Desarrollo de sistemas intensivos y sustentables de cría bovina del INTA Cuenca del Salado.
En los suelos de mayor aptitud –que representan un 15% de la superficie de estos sistemas– se incorporan verdeos de invierno y de verano en rotación con pasturas de alta calidad. El ensilado de los verdeos de verano –maíz o sorgo– y la inmediata implantación de verdeos de avena o raigrás permiten incrementar significativamente la cantidad y calidad de forraje obtenido.
En este sentido, "el objetivo es maximizar la cosecha de forraje en pie con un aumento de la carga para evitar que se generen excedentes de forraje primaverales en las pasturas. De esta forma, es posible ser más eficientes en la cosecha y mejorar la calidad del forraje consumido", detalló Maresca. El verdeo de invierno en pastoreo directo y la suplementación con silajes de verdeos de verano permiten mantener el aumento de la carga durante los meses de invierno.
"Para lograr altos índices de preñez y mejorar la eficiencia reproductiva, se realiza un manejo individual de cada vientre previo al servicio. Así, mediante la palpación ovárica se pueden detectar las vacas infértiles y, de acuerdo con su estado corporal, pueden practicarse el destete temporario –enlatado–, tratamientos hormonales o destete precoz", recomendó el técnico.
Esta información permite ajustar los modelos de simulación para evaluar tempranamente la sustentabilidad productivo-ambiental de los sistemas y calcular a largo plazo la productividad ante la variabilidad climática.
Los resultados de este proyecto permitirán ajustar las propuestas productivas para intensificar los sistemas de cría con el fin de evitar la disminución del stock vacuno ante la reducción de la superficie ganadera.
Más información: Sebastián Maresca, INTA Cuenca del Salado; (02297) 442206; smaresca@correo.inta.gov.ar
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