CONMOCION EN RESISTENCIA
Abuso sexual en Jardín de Infantes
jueves.14.ago.2008
La directora regional de Educación, Estela Céspedes dijo que la directora del Jardín de Infantes 112 del barrio Mujeres Argentinas, los padres de los niños abusados, la ministra de Educación y el director del hospital están trabajando en conjunto, pero que hasta el momento no detectaron lesiones en los niños. La maestra negó todas las acusaciones
La directora regional de Educación, Estela Céspedes explicó a Radio Libertad que se están llevando adelante todas las acciones necesarias desde el Ministerio de Educación para enfrentar y para poder trabajar en este tema que surge a partir de la denuncia de abuso de padres de siete niños que asisten al Jardín de Infantes 112 del barrio Mujeres Argentinas.
“Estamos trabajando coordinadamente con los niños y los padres para hacer todo lo mejor y pro la salud mental de los niños”, dijo la funcionaria quien amplió luego que se van haciendo reuniones con una psicopedagoga, el director del hospital para evaluar os daños en los niños e incluso, con posterioridad que puedan volver al jardín con las menores secuelas posibles.
Dijo que si bien se realiza un test a los docentes que van a titularizar, a veces eso no alcanza. Y explicó luego que además, también en este momento todas las docentes están temerosas porque son ellas las que tiene que cambiar pañales, acompañarlos al baño a los niñitos y las maestras se sienten mal ante esta situación que se plantea
“Particularmente con el Jardín 102 estamos buscando una profesional psicopedagoga, para ver como vamos a abordar la atención de todo es estos niños”, sentenció.
LA DENUNCIA DE LOS PADRES
Familiares de los niños que habrían sido abusados sexualmente en el Jardín de Infantes 112 del barrio Mujeres Argentinas dieron ayer testimonios estremecedores sobre las situaciones que esos chicos relataron cuando se animaron a contar lo que sucedía cuando quedaban al cuidado de su maestra.
La docente —según denuncian— obligaba a los nenes a desnudarse y luego los instaba a tocarse y besarse los genitales.
“Mi hija empezó a no querer ir al jardín, y yo no le hice caso. Pero el viernes pasado me contó que la seño la obligaba a jugar al papá y a la mamá, y que ella no quería porque eso le hacía doler la cola. Después me dijo que la maestra los obligaba a tocarse las partes íntimas”, dice la denuncia policial que formuló Adriana Anahí López, madre de una de las criaturas.
Otros padres, con variantes, lograron relatos similares de parte de sus hijos. Ayer, el Ministerio de Educación separó preventivamente de su cargo a la maestra, y las primeras denuncias policiales formuladas por los familiares comenzaron a llegar a la justicia.
JUEGOS SEXUALES
Como revelara NORTE en su edición de ayer, el caso tiene como escenario al Jardín de Infantes 112 del barrio Mujeres Argentinas (ex barrio Golf Club). Todo comenzó a salir a luz la semana pasada, cuando algunos chicos del turno tarde de la sala para criaturas de 4 años comenzaron a negarse, entre llantos, a concurrir al establecimiento. Sus padres indagaron en busca de una explicación, y poco a poco fueron armando un rompecabezas que los horrorizó.
Mabel Fernández, abuela de una nena, dijo que su nieta también empezó a resistirse a ir a clases, pero cuando se le preguntaba por qué, se negaba a responder. “Al final, contó que la maestra cerraba la puerta y las ventanas, y los hacía desnudarse. Después les decía que se tocaran. Una vez a mi nieta le dijo que le chupara el pito a un compañerito, y como ella no quiso, la mandó a un rincón y les dijo a los demás chicos que le peguen”, dice Fernández.
Entonces las familias comenzaron a comunicarse entre sí, y otros niños fueron dando relatos coincidentes. Por ejemplo, varios de ellos repetían en sus casas una frase que aparentemente la docente recitaba a diario: “Lo que es mentira es verdad, lo que es verdad es mentira, lo que está mal puede estar bien”. Pero casi todos se negaron tenazmente, en un principio, a contar lo que sucedía en el jardín.
Julio Vargas, por caso, comentó que su hijo “tenía mucho miedo a hablar, porque decía que la maestra se ponía una máscara horrible y les decía que ese monstruo los iba a buscar si contaban a qué juegos jugaban”.
Ramona Fernández, traduciendo indignación e impotencia en cada palabra, dijo que su nieta fue una de las criaturas que más detalles dio sobre cómo eran los días en el establecimiento escolar: “Ella dice que después de que formaban en el patio y subían la bandera, la maestra los hacía entrar en la salita y les decía que ellos ya sabían lo que tenían que hacer. Entonces se desvestían, y ella les decía a qué jugar. A veces era a la mamá y al papá, y entonces los nenes tenían que acostarse sobre las nenas”.
“NO VAMOS A OCULTAR NADA”
Hasta ahora, los médicos que revisaron a varios de los chicos no encontraron lesiones que indicaran casos de penetración; pero sí a algunos con irritaciones en la zona anal. Los padres dicen que sus hijos mencionan que la mayor parte de las veces la “seño Patri”, como todos la conocían, los miraba seguir sus indicaciones, pero que en otras ocasiones también ella les tocaba los genitales. A la sala asisten regularmente 18 nenes, y ya son siete los que relatan situaciones de abuso.
El miércoles, los familiares se concentraron frente al jardín para exigir el alejamiento de la maestra, y antes de eso algunos ratificaron ante la Justicia sus denuncias policiales. La directora regional de Educación, Estela Céspedes, los recibió y les informó que la docente fue suspendida y se inició un sumario administrativo, paralelo a la actuación judicial. “No vamos a ocultar nada, y vamos a hacer todo lo que corresponda”, dijo la funcionaria.
La maestra acusada, a quien todos conocían como “la seño Patri”, tiene 38 años y es de Barranqueras. Hace siete años se desempeña en el sistema educativo provincial cubriendo suplencias, pero este año logró convertirse en maestra titular y llegó al Jardín 112. Hasta que los chicos hablaron, los padres tenían una buena imagen de ella. “Antes de esto no habíamos tenido quejas”, dijo la directora del establecimiento, Adela Muller.
“Vamos a determinar en qué jardines se desempeñó antes, para ver qué referencias hay de su trabajo en esos lugares”, dijo Céspedes, quien también dijo que el ministerio “va a poner a disposición de los padres toda la asistencia que sea necesaria”. Ante las personas encargadas de labrar el sumario, la docente negó todos los hechos que se le imputan. De un momento a otro será citada por la Justicia. “Tiene que estar presa, no suspendida”, reclaman los padres. (Datachaco.com)
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